iPhone X: Review

  • 15 noviembre 2017
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Bueno, bueno… Ya han pasado unos cuantos días desde que recibí el teléfono y la verdad es que me siento raro con él, aunque muy a gusto. Pero bueno, los sentimientos para la conclusión, ahora lo que toca es ver qué nos ofrece.

Los que leísteis mi primer post, iPhone X: Primeras impresiones ya tendréis una idea general de lo que voy a decir, pero esta vez trataré de entrar en más detalles. ¡Allá vamos!

Construcción


Ya hablé de este aspecto, pero me gustaría matizar algunas cosas. Tras unos días usándolo como teléfono principal puedo decir que Apple realmente se ha lucido esta vez. A diferencia de los anteriores iPhone, éste tiene algo que le otorga un look tanto de fragilidad como de resistencia. Es una sensación rara, pero el elevado peso que tiene para su tamaño (podríamos decir que tiene la masa de un modelo Plus en el de tamaño normal, más o menos) le aporta no sólo una extraordinaria estabilidad en mano, que permite realizar maniobras sin que sintamos que perdemos el equilibrio, sino que además le da ese toque premium. He de añadir que, con la funda y demás, el peso es muy próximo a los 200 gramos.

Os contaré una cosa que me pasó hace unos pocos días. Estábamos en clase y un compañero cogió el iPhone para ver cómo era, y se sorprendió de cuánto pesaba. Yo, asombrado por su comentario, le dije que me dejara coger los dos para ver la diferencia y… ¡madre mía! Las dimensiones eran idénticas, pero el suyo estaba construido en aluminio y realmente, teniendo ambos en mano, parecía que el suyo estuviera hueco por dentro. Para los curiosos, su móvil es un ZTE Blade V6.

Pantalla


Y volvemos de nuevo a una de las características principales del teléfono. Y aquí sí he de decir muchas cosas, porque me he pegado una paliza para traer los datos más precisos posibles.

Que es genial, creo que todos estamos de acuerdo. Una pantalla AMOLED (sí, de matriz activa) con resolución FHD+ (2436x1125) que, al lado de una QHD, las diferencias en el día a día son pocas. Si nos ponemos tiquismiquis obviamente podemos ver las diferencias, pero no considero que sean lo suficientemente grandes como para decantarse por una pantalla u otra; todos sabemos que la resolución no lo es todo.

Tanto la calibración como la saturación de colores son exquisitas, y en más de una ocasión me he preguntado si no me habían puesto el contenido de la pantalla encima de la misma, es realmente un trabajazo. Puedo confirmar que la laminación es más ajustada que, al menos, la pantalla del iPad Air 2 – y por ende de los iPhone 6. Respecto a los modelos más recientes no sabría decir porque no tengo ninguno a mano. En cuanto al Galaxy S8, personalmente opino que la laminación es mejor en el X, pues en imágenes con alto contenido en colores brillantes (amarillo, cian, …) la foto “sale más” de la pantalla. Como digo, esta es una percepción meramente subjetiva.

Y por supuesto, la pantalla “Edge to Edge” es muy, muy inmersiva. Lo cierto es que tras unos días de uso no da la impresión de ser de 5.8”. Más bien parecen unas 5.2-5.3. Esto se debe por una parte al reducido tamaño general del dispositivo, que choca con la relación pantalla-cuerpo que nuestro cerebro había asimilado. Por otro lado, esta sensación está provocada por la (nula) optimización de las apps. Hay mucho espacio sin usar, lo que da un poco la sensación de estar derrochando el espacio. Supongo que con el tiempo se irán subsanando estos errores.

El notch ya es totalmente invisible para mí, incluso en el tema del vídeo no lo considero un factor determinante, sino que el problema es que la pantalla es 18:9 mientras que el contenido es 16:9, por lo que 0 problemas. Como ya dije, da una sensación (paradójicamente) de espacio aprovechado al tener la hora y los indicadores del sistema a los laterales. Por cierto, las huellas se siguen marcando muchísimo en la pantalla.

True-Tone y sus 10 sensores siguen sin convencerme. En exteriores el trabajo que hacen para mantener el blanco es extraordinario, pero en interiores no sé qué le pasa que tira por los naranjas. Esperaremos a iOS 11.2 para ver si modifican algo.

Y ahora el brillo… he de admitir que me equivoqué. A pesar de tener un pico máximo notablemente inferior al del Galaxy Note 8, hay muchas cosas que matizar. Demasiadas. Intentaré no ser demasiado aburrido.
Antes de que saliera el análisis de DisplayMate (aquí tenéis el del Galaxy Note 8) hablé con mi profesor de Física del año pasado para ver si tenían un luxómetro en el laboratorio que pudiera usar y… ¡bingo! A pesar de que me gustaría haber hecho un vídeo o algo no me dejó, pero os puedo decir el brillo en la pantalla de inicio fue de 702 nits al máximo. Muy a la par con los resultados arrojados por la gente de DisplayMate. De hecho, voy a citar un párrafo de su análisis:

“The iPhone X has a record high Full Screen Brightness for OLED Smartphones of 634 nits, which improves screen visibility in high Ambient Light. The Samsung Galaxy Note8 can produce up to 1,240 nits, but only for small portions of the screen area (Low Average Picture Levels) – for Full Screen Brightness the Note8 can produce up to 423 nits with Manual Brightness and 560 nits with Automatic Brightness only in High Ambient Light. For small portions of the screen area the iPhone X can produce up to 809 nits (Low Average Picture Levels).”

Como veis, en el día a día y para ver YouTube, por ejemplo, el iPhone X es capaz de arrojar una cantidad de luz mayor que el Note 8. En brillo pico sí se queda por detrás, aunque personalmente prefiero un HDR de toda la pantalla de 600 nits que uno de 400. No sé cómo funciona exactamente esta tecnología (HDR) por lo que no quiero hablar mucho.

Rendimiento


Como ya os avancé – y era evidente – es todo un campeón. Lo que más me ha impresionado es ese “Neural engine” o “motor neuronal” que se encarga de procesar las tareas de inteligencia artificial mediante redes neuronales. A pesar de que puede parecer una tontería, cosas como la hora a la que el sistema decide mostrarte ciertas notificaciones hacen la experiencia de uso mucho más satisfactoria. Os pongo un ejemplo:

Los martes entro a clase a las 8.30, pero me despierto a las 7 para tener 30 minutos de margen para poder decir “ay, 5 minutos más y luego me levanto” y así no levantarme cansado, pues ya he tenido ese tiempo de “arranque del cuerpo”. Bien pues, de alguna forma mágica y misteriosa, las notificaciones de los correos se muestran a las 7 sin embargo, es a las 7.30 cuando me llegan las notificaciones con lo que tengo para hoy (calendario, cuánto tardaré en llegar a la uni, etc). Es realmente algo mágico. Eso antes no pasaba (y en los primeros días de uso tampoco).

Sobre la potencia de la CPU/GPU no hay realmente mucho que decir más que las cifras que dio Apple: GPU 30% más potente, CPU mismo rendimiento que el A10 usando un 50% menos de energía o una media del 45% más potente (creo recordar que las cifras eran así, si no al revés). De nuevo, la gran mayoría de las aplicaciones siguen sin estar actualizadas por lo que no tengo demasiado que decir.

Sonido


Cuando Apple anunciaba que los nuevos altavoces eran un 25% más altos y con más base no mentían. También es cierto que, viniendo de teléfonos con un solo altavoz en la parte inferior, la diferencia es más sensible. Aun así, no les quito mérito.

No soy un audiófilo, ni mucho menos. Con que se escuche bien y se note la Jade, estoy contento, por lo que como podréis imaginar en este iPhone se superan todas mis expectativas, y se cubren todas mis necesidades sobradamente.

Lamentablemente no tengo nada con lo que grabar/cuantificar el sonido, por lo que en este caso si queréis ampliar información os remito a las diversas reviews profesionales que hay por YouTube.

En cuanto al altavoz de llamadas, estoy algo decepcionado. A la hora de hacer una llamada tradicional existe un pequeño zumbido o craqueo que hace la comunicación un tanto incómoda, degradando la experiencia de usuario. Según he leído este problema se ha solucionado en iOS 11.2, pero en el momento de escribir esta review todavía estamos en iOS 11.1.1.

Los tres micrófonos (uno en la parte posterior, uno en la zona de la cámara trasera y uno en el propio altavoz de llamadas) funcionan bastante regular. A pesar de que se me oye con claridad en la llamadas, comandos como “Oye Siri” fallan muchísimo, muchas veces no detectando mi voz o no entendiendo lo que le digo, independientemente de la distancia a la que me encuentre. Esperemos que sea también un bug del SO y lo solucionen cuando antes, de lo contrario sería un chasco.

FaceID


Aquí tengo algunas cosas que corregir respecto a lo que dije en mis primeras impresiones.

En primer lugar, la velocidad. ¿Es más rápido que TouchID 2ºGEN? Pues depende, y aquí está la gracia. Al ser un sistema de autenticación pasivo (no requiere que te muevas para identificarte, como podría ser poner el dedo encima del sensor) el desbloqueo del terminal es sensiblemente más lento. No es algo dramático, pero ese cuarto de segundo se nota. Pero ese es su único punto negativo. En el resto de usos (compras, identificación en apps/safari, etc) el sistema es mucho más rápido pues se activa de forma automática y, al no tener que hacer nosotros nada, el proceso es más fluido en comparación con [recibe el cartelito de TouchID, pon el dedo, autentica]. Y esa es su gran baza.

También, y en relación con el chip neuronal del que hablaba antes, el sistema aprende de nosotros. Y de una forma muy curiosa. Cambios sutiles es capaz de asimilarlos y añadirlos como parte de nuestra base de datos personal, como si se fuera creando un fichero donde cada vez se añade la posición de los puntos detectados en nuestra cara, con el fin de aprender de nuestra biología. Sin embargo, los cambios o posiciones más complejas no las detecta y nos deniega el acceso. Al principio yo me sentía frustrado y pensaba “madre mía, la tasa de fallos de esta cosa es del 20% si no más”. Hasta que me di cuenta de que, si no me reconocía pero no sabía por qué pero inmediatamente introducía la contraseña, era como decirle al móvil “oye, que éste sí que soy yo, a la próxima me abres la puerta” ¡Y FUNCIONABA! Todo un hito de las redes neuronales. Añadir también que funciona en todo tipo de condiciones de luminosidad. Incluso con el sensor apuntando directamente al Sol ha sido capaz de desbloquearlo prácticamente siempre.

Lo que viene ahora es más sobre curiosidad que aspectos de la review, pero he considerado que sería interesante incluirlo.

Si habéis visto los vídeos de los reviewers en YouTube, os habréis dado cuenta de que cada vez que se presenta el desbloqueo del iPhone, una lucecita roja parpadea. Bueno, esto es el sensor infrarojo, cuya función es detectar si tiene delante una cara o no. Si da positivo, entonces el proyector de puntos se activa, si no, no.





Como podéis ver en estos dos primeros vídeos, el sensor IR tiene una frecuencia aproximada de 2 Hz (busca una cara dos veces por segundo). Mientras no se le presente nada, busca hasta que se cansa y luego apaga la pantalla. Si detecta algo, entonces dispara el segundo sensor para poder comprobar si es el usuario quien está delante.





En los otros dos vídeos os (intento) enseño cómo el sensor IR es sensible a la orientación, por lo que si detecta un objeto en una posición determinada, tratará de enfocar el haz más denso hacia la localización de ese objeto (en mi caso mi antiguo móvl). Y la verdad es que está muy bien, pues es lo que permite que FaceID tenga un ángulo de tolerancia tan elevado en comparación, por ejemplo, con el lector de iris de los últimos Galaxy de Samsung.

Puedo decir, por lo tanto, que FaceID es la evolución natural de TouchID, a pesar del escepticismo extremo (del que yo era partícipe) que existía antes de que el teléfono se pusiera en manos de los clientes. ¿Qué estaría bien tener ambos sistemas? Por supuesto. ¿Qué es necesario? Pues no tanto. Así pues, un 10 en esta categoría.

Batería


Aquí la verdad es que me he llevado una sorpresa mayúscula, pero no os voy a decir si para bien o para mal, tendréis que seguir leyendo :P

Desconozco cuál es la media actual de los smartphones Android en cuanto a tiempo de pantalla, sé que el año pasado se situaba alrededor de las 4.30h. Sí sé, sin embargo, que en standby pierden más carga que los iDevices. Para contrastar mis resultados os dejo dos capturas de pantalla, la primera es después de un día normal de uso, y tras el cual me quedaba un 30% de la batería. La segunda es de este fin de semana pasado (11-12 de noviembre) en el que no salí de casa porque tenía que estudiar. En ambos casos se cargó por la noche y antes de ir a dormir lo desenchufé al 100% (por la mañana seguía estando al 100%).

Para los tiempos de carga os voy a dejar una gráfica elaborada por mí en la que podéis comparar cuánto tarda en función del amperaje del cargador (el de 7.5W es una interpolación entre 5 y 10, a falta de que me llegue el cargador inalámbrico). Las rectas no son realmente rectas, pero me pareció más sencillo hacerlo de esa manera. Si alguien quiere la tabla con los puntos (medidas cada 5 minutos) que me lo diga y se la paso por privado.

Y…bueno…la verdad es que estoy impresionado.





6.30 horas de pantalla, con un 30% de la batería restante, y tras un día entero en la uni (3 horas de física dan para muchas partidas de Clash Royale xD) es, simplemente, sublime. Lo del consumo nulo (o más bien mínimo) de batería en reposo ya me lo esperaba, pero lo que de verdad me ha sorprendido es cuánto es capaz de durar la batería de este teléfono. Muy impresionado.

Más increíble es todavía el caso del fin de semana. Vale que el uso que le dí fue muy ligerito, pero aun así 10 horas de pantalla y 38 con la misma apagada es muy superior a lo que son capaces de ofrecer la mayoría de los flaghips de hoy en día. Y más teniendo en cuenta la increíble potencia que encierra.

Interfaz y controles


Muy, muy intuitivos. Más de lo que cabría esperar. El “deslizar hacia arriba para simular el botón home” o “deslizar y mantener para invocar la multitarea” son totalmente naturales. La verdad es que el cambio no es traumático en absoluto, y la curva de aprendizaje dura apenas unas horas.

Ya dije, y mantengo, que la ubicación del centro de control no me gusta. La pantalla es alargada y llegar hasta arriba con una mano requiere de una serie de adaptaciones mecánicas que hacen el proceso más largo (hablo de décimas de segundo, no horas) de lo que sería deseable. Aun así, son cambios modificables por software por lo que les quito importancia.

Cámaras


…y acción!

A pesar de que no hago fotos todos los días, cuando las hago sí soy extremadamente riguroso con la calidad de las mismas. No os recomiendo viajar conmigo porque puedo estar más de 10 minutos hasta conseguir un ángulo o una saturación que me convenzan.

Mis sentimientos son un poco encontrados. En ocasiones es sobresaliente, en otras el ruido (en especial con la cámara teleobjetivo) es excesivo. En condiciones de baja luminosidad la cámara principal me ha sorprendido mucho, saca luz de donde no la hay. La secundaria, sin embargo, no sé qué hace que no es capaz de tomar una foto que me guste (sé que la apertura focal es distinta, pero no creo que sea para tanto…). En vídeo la estabilización óptica funciona muy muy bien. En el de cámara lenta me estaba moviendo un poquito y como veis en el vídeo no se nota. En el que grabo cómo ando, estaba temblando mucho (del frío) y la verdad es que el resultado es muy satisfactorio. Como creo que ya he hablado demasiado, os dejo algunas fotitos y luego pasamos ya a la conclusión.

Conclusión


Llegamos a la parte más difícil. Os he contado lo que considero importante comentar, hay ciertos detalles (como calidad de las antenas, y demás) que no he comentado porque no los considero vitales, aunque si queréis que os diga qué tal no tengo ningún problema, sólo decídmelo en los comentarios 😉 .

Está claro que es un telefonazo, y que va a durar más que mi concentración cuanto entra el de Física en clase (tampoco es que sea muy complicado). ¿Precio justificable? Puf, diría 60% no, 40% sí. Es un móvil con tecnología innovadora, como FaceID, un procesador supervitaminado más inteligente que nunca y una pantalla totalmente excelente. Sin embargo, no deja de ser un teléfono móvil, y eso en cierto modo hace que el elevado precio que tiene – junto a que supera esa barrera psicológica de los 1000 euros – sea muy difícil de asimilar para muchas personas.

Si tenéis un iPhone 6 o posterior y no tenéis necesidad de cambiar, os animo a esperar a los modelos del año que viene que, según los rumores, tendrán las mismas tecnologías que el iPhone X, pero con precios más asequibles. Agotad esos 5 años de soporte de software que os dan, y haced vuestra inversión aún más rentable. Si por otra parte os urge cambiar de teléfono y queréis un iPhone, mi recomendación es la misma que la otra vez: iPhone 7.

Y bueno, colorín colorado, ¡esta review se ha acabado! Es la primera review así más formal que hago, así que disculpad los “errores de novatos”. ¡No os olvidéis de preguntar!

Saludos y gracias por vuestro tiempo 🙂

3 respuestas

Nivel de usuario 7
Medalla +8
Pedazo de review, está muy currada. Muchas gracias @cristianrb98 😀
Nivel de usuario 7
Medalla +4
Totalmente @cristianrb98 👏🏻 👏🏻 👏🏻

¡Menudo curro! gracias, nos vendrá muy bien.
Nivel de usuario 7
Medalla +8
Espectacular review, grandísimo trabajo @cristianrb98, muchas gracias!

👏🏼 👏🏼 👏🏼 👏🏼

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